jueves, 20 de diciembre de 2018

No sé que ando buscando,
de tantas vueltas me envuelven las náuseas constantemente,
y siento que podría vomitarte encima sin sentirme culpable luego,
Yo que pido siempre perdón por cosas que no hago.

No sé si voy o vengo,
Solo se que estoy aquí en medio de mucha gente y me siento muy pequeña.
Y no quiero moverme ni gritar
Sé que si lo hago no me va a salir la voz. 
El miedo a intentarlo es más fuerte que mis ganas de salir de aquí. Siempre lo ha sido. Hoy no iba a ser diferente.
Salir de aquí,
De este bullicio de personas que solo se miran a los pies y juzgan los zapatos.

Salir sin esperar que el año cambie de número para encontrar algo nuevo.


Meter los dedos de los pies en arena fría. 
Y que el frío me haga saber 
(ojalá)
que todavía,

no he perdido mi calor.

martes, 17 de octubre de 2017

human after all

I´m in love with you.
People just can´t understand
Why I do not give a sh*t
when they tell me
I´m way too young 
to love this deep,
You fool people..
All this time you´ve been alive
and some still don´t know that
Love is what keeps you young

I will love you till I overdose

miércoles, 4 de octubre de 2017

Hoy me siento así, dos puntos.

Qué quieres que te diga, a mi no me arregla el sexo.
En este mundo de comida rápida y sexo fácil pretenden pegar mis trozos con super-glue.
A veces finjo que nada me afecta
y me paseo con la cabeza alta y la boca cerrada y firme, como la guardia del buckingham palace.

Otras pienso qué indigno eso de no tener sentimientos,
en qué momento el mundo a dejado de respirar por ti..

Ayer me dije,
todo lo que tocas va a morir,
y por lo tanto,
todo lo que amas va a morir.

Y hoy mi alma no quiere aceptar el grado de esta mi realidad.
Ya te lo he dicho,
a mi no me arregla el sexo,
no sé lo que es un orgasmo no carnal.

No sé lo que es la indiferencia al dolor,
la pasividad monótona
a ver que el de al lado se muere,
y ser un filtro de sangre sin tan siquiera pestañear.

Pero ya os digo que a veces me gusta fingir que puedo serlo,
un filtro, blanco neutro y sin amor.

Como el que quemó a la mujer por bruja,
cómo el que no te quiso hasta que te mató.

A veces me gusta fingir que soy el monstruo
al que nadie nunca besó,
y por un instante, es verdad,
parece que el mundo duele menos.

Hasta que se apagan las luces
se cierra el telón,
y solo quedo yo con las piernas temblorosas
y los ojos negros de vergüenza,
al fingir que puedo ser como vosotros.

A mi no me arregla un minuto de compasión,
un te arropo hasta la cabeza, y te dejo los pies fríos,
un mínimo contacto que parece pacto de negociación,

A mi no se me arregla a palabras que no sean palabras justas y tiernas,
pero mucho menos me arregla fingir que puedo llegar a ser como vosotros.
Y en esto,
no tiene mas culpa otra que yo.

Voy a quitarme a trozos este pegamento viejo,
que huele a desgracia y decepción.

Voy a quitarmelo hasta que me quede como antes,
rota, fragmentada, a pedazos,
para dejar de fingir que no lloro.

Si se va a aplicar la ley del mas fuerte,
prefiero que se me condene
con tal de no convertirme en otro ladrillo más
de este puto muro al que llamas valor.


martes, 12 de septiembre de 2017

Desde mis entrañas con cariño.

Hay amantes que han muerto congelados,
mientras un pirómano ha hecho de un bosque una tumba.

No queda pan para los pájaros del norte,
ni siquiera para ti, mi amor.

Te he contado de siete en siete las mentiras que escondes entre los dedos de las manos,
tengo una extraña adicción a ti.
Me he mordido estas uñas de porcelana hasta llegar a su raíz,
y solo había arena blanca entre tanto dolor.
Soy la indiferencia del huracán que atraviesa el techo de un hogar sin amor,
sin amor, mi amor, o sin pan, no hay piedad que valga. Lo he visto de cerca.
Tampoco tuviste piedad cuando me arrebataste la inocencia,
salió de ti, mi amor,
salieron de ti, rojas y podridas,
las flores del perdón no tienen sitio en mi purgatorio.

Ya no soy quien era y te lo debo a ti,
ya no dependo de que me salven,
ya no busco calor,
he hecho de este invierno un refugio amable.

Y esque si todo lo que tocas sangra,
todo lo que tocas se marchita,
todo lo que tocas se ahoga,
mi amor, dime qué cojones te dice entonces
el espejo cuando te miras.

Yo a veces te veo en mí como una hemorragia interna,
un susurro a medio terminar,
un violín que llora como un pianista al que le cortan los dedos,
un ser deforme que ruega atención.

Dime,
acaso alguna vez has besado la lluvia,
has dejado que un río te atraviese,
has tocado el sol sin hacer de él lava.


No, mi amor, ya no queda sitio para ti ,
en este mi purgatorio,
no queda verde que puedas quemar,
no quedan caramelos que puedas quitar.
no te queda brillo en los ojos,
en este mi purgatorio,
que es solo una sala vacía,
no te queda nada más,
que el triste eco de una canción que odias,
y una lápida a la que nadie nunca llevará flores.



lunes, 24 de julio de 2017

Espero que alguien venga, inexorable, 
siempre temo y espero, 

y acabe por nombrarnos en un signo, 
por situarnos en alguna estación 
por dejarnos allí, como dos gritos 
de asombro. 
Pero nunca será. Tú no eres ésa
yo no soy ése, ésos, los que fuimos 
antes de ser nosotros.
 
Eras sí pero ahora 
suenas un poco a mí. 
Era sí pero ahora 
vengo un poco a ti. 

No demasiado, solamente un toque, 
acaso un leve rasgo familiar, 
pero que fuerce a todos a abarcarnos 
a ti y a mí cuando nos piensen solos.
 


Mario Benedetti ( Asunción de ti)

domingo, 23 de julio de 2017

L'hiver

A veces echo de menos el mar.
Y no es una sensación de tristeza,
es nostalgia,
de la que se pega como resina, como una mancha de grasa que no se irá.

Como un rincón de la capital,
un puñado de flores disecadas entre las páginas de un libro de Benedetti,
como tener sexo por la mañana y hacer el amor por la noche,
como un globo desinflado en tu séptima fiesta de cumpleaños y tus zapatillas nike llenas de barro,
el sonido del timbre que te indicaba volver a clase, y los dos minutos quejándote mientras subías escaleras,
como el olor a bizcocho de limón,
ver a mamá tomar mate y conversar sobre un nose qué de qué mal van las cosas, y mira hija
que bueno que tengamos salud, y un techo,
como buscando a nemo por décima vez,
 como las cintas de vhs,
  como escribir en mi diario a los once el drama de un primer amor no correspondido,..


como soplar velas y pedir un deseo,
como soplar una pestaña y pedir un deseo,
como ver pasar una estrella fugaz y pedir un deseo,
como saber que tu abuelo muere y pedir un milagro,

no nos quedan oraciones
al menos a los del sur,
al menos a mi,
que en noches de luna nueva pedía poder creer,
en algo, en lo que fuese, con tal de me salvara,
de algo, de lo que fuese, (de mi.)

Y cuando digo que echo de menos el mar, digo que echo de menos mi mar,
porque no es lo mismo un sueño que tú sueño,
ni siquiera parecido es un hogar a tú hogar
así es entonces que digo que la tierra sin mi mar, no es mi tierra

la nostalgia es el amigo que mantiene el recuerdo del exilio,
y de rupi kaur
me quedé con

no tienes idea de lo que es
perder tu hogar con el riesgo de nunca encontrar un hogar otra vez
(...)
convertirse en un puente entre dos países

somos puentes construidos con recuerdos
somos conexiones y nostalgia
somos vaivenes aeropuertos despedidas
es entonces cuando sé que me entiendes
porque tanto tú,
como yo,
tan diferentes, tan parecidos..


pero tu y yo
somos los peces
de un mismo mar.


y el atardecer rosa del cielo nunca tuvo tanto sentido






miércoles, 3 de agosto de 2016







"Un prado por si solo es solo pasto, flores, y el sol que se asoma por los árboles tan solo un rayo de luz, pero si lo juntas puede ser mágico"









Escríbeme hoy porque hoy es pronto y mañana será tarde. Escríbeme ahora porque me acuerdo de ti y te veo las pecas y pienso que bonita y que bien le queda el amarillo. Y que envidia de viento que le mueve la falda. Y gracias al suelo que sujeta sus pies. Escríbeme hoy porque hoy es pronto y la semana que viene será tarde, y quizá no recuerde que te gusta el almíbar y la miel, y a lo mejor se me olvida que no te gusta el numero tres ni el frío febrero. Escríbeme a mano porque me gusta tu letra, y cómo escribes el nombre que le quieres poner a tu hija, y que bien le quedaría el mismo a la mía, y que delicado le quedaría un buzón blanco a tu carta, y unas margaritas rodeando su pierna, y que lástima que no tenga buzón. Pero tengo un felpudo enorme que te dice bienvenida, y si me guardas el secreto te lo dice solo a ti, mi niña, deja a las visitas creer lo que ellos quieran. Y si algún día me eliges, a mí, el del montón, el que te ve por encima de los labios rojos de la chica que te hace sentir fea, el que te ve entre piernas largas, tacones y medias de rejillas, si tu mi niña, me eliges a mí, no al que te mira,sino al que te ve, entonces mi niña, entonces no me escribas, porque tendré toda una vida, para por fin leerte.